miércoles, 7 de febrero de 2018

Aikido Margarita: Una solución a un problema común

Aikido Margarita: S. Oney Clavijo

Aikido Margarita

Aikido Margarita: Todos queremos estar en forma, tener condición física para sentirnos como los protagonistas de las series de la televisión: atractivos, en forma, interesantes y muy saludables. Todo se resume en esa última condición. Pero cuando queremos hacer ejercicio nos damos cuenta que se nos pasó el tiempo, no estamos jóvenes, cargamos peso de más y nuestro cuerpo no se mueve con facilidad. Peor aún el trabajo no nos deja mucho tiempo para hacer ejercicio y toda la comida chatarra que hemos disfrutado toda la vida nos está pasando factura. Ante este panorama el ejercicio se presenta como una alternativa bastante improbable. Sin embargo no todo está perdido porque en el fondo aún tenemos ganas de hacer algo con nuestro cuerpo, algo positivo que nos dé salud, algo que nos ayude a bajar de peso y sobre todo algo que no sea exclusivo para gente joven.
Yo nunca fui fanático de las artes marciales. Las películas de chinos katarecas me parecían a lo sumo cómicas. El kárate y el Kung fu son para jóvenes con mucha energía y tiempo libre de sobra. No era mi estilo para nada, yo nací en una ciudad donde las armas de fuego son lo máximo en combate y si no me creen prendan la tele 5 minutos y verán las noticias de tiroteos y de policías armados etc. El kárate y esas cosas no pueden contra una ametralladora por decir algo.
Entonces llegó el Aikido. Una propuesta de actividad para ocupar un par de horas 3 veces por semana. Es un arte marcial pero para mi es un camino a una vida más larga y feliz porque no me tengo que caer a golpes con nadie, los ejercicios son de bajo impacto y se usan unos colchones (tatamis) en el piso para practicar lo que hace que sea muy cómodo y hasta acogedor el lugar de la práctica. Desde el comienzo tienes un tutor o guía llamado Sensei que te dice todos los tips para hacer los ejercicios. No hay competencias así que no vas a tener que ir a ningún torneo a matar a nadie por una medalla. Sólo estás tú y tú entrenamiento. Hay disciplina claro, como en toda arte marcial pero como adultos sabemos llevar fácil las normas básicas que son llegar a clase a la hora y seguir las instrucciones. Ya tenemos parte del camino recorrido porque vamos a clase porque queremos, nadie nos obliga como cuando éramos niños y las instrucciones las tenemos para poder saber que hacer porque ni modo no vamos a adivinar que es lo que hay que hacer. Apenas en la primera clase y ya aprendes cosas, así de fácil es y lo mejor es que al poco tiempo te da una confianza en ti mismo que te sorprenderás porque ayuda a ver de lo que uno es capaz y que aún tenemos chance de crecer y mejorar nuestra salud y desempeño físico a pesar del sedentarismo y todo eso. El Aikido me dio nuevas ganas de vivir y un mejor sentido de disfrutar mi vida. Tu puedes encontrar eso que buscas también como hice yo. El Aikido está ahí, la decisión es tuya. 
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